‘Rebel Heart Tour’ de Madonna, visita Barcelona

madonnaLa décima gira en la carrera de Madonna ha tenido lugar este 2015 y la Ciudad Condal ha tenido el honor de recibirla por partida doble ayer día 24 y hoy 25. No se sabe a ciencia cierta si hubo lleno ayer y si lo habrá hoy, al parecer por los huecos que se vieron en el Palau Sant Jordi, la respuesta sería un NO , desde luego, pero al parecer por la versión oficial de la promotora, sería un sí. Podría enumerar diversas razones por las que una artista del calibre de Madonna, que en 2008 casi llenaba cinco fechas en estadios en España, ahora no consiga llenar dos Arenas; se podría hablar del por qué de que se dé mayor importancia a los maltrechos bolsillos de los artistas on tour, que al coste para las y los seguidores, para colonizar la misma única ciudad por país por aquello de ahorrar costes en desplazamientos a los músicos; e incluso analizar los motivos por los que las promotoras se dedican a poner y quitar carteles de sold out a las giras que gestionan sin que esto se corresponda con la realidad…pero vamos a centrarnos en lo musical, que es lo que nos trae hasta aquí.  La presentación de su decimotercer disco de estudio ‘Rebel Heart’ era el leitmotiv de su gira, un recuerdo melancólico a sus años mozos, a sus inicios, una reafirmación de sí misma, de su identidad presente y pasada, todo ello en una gira en la que repite el formato teatral del concierto, con cinco actos con altibajos, y en la que la espectacularidad de sus anteriores tours, dejaron paso a la Madonna más cercana, afinada y musical.

Se hizo esperar el inicio del concierto una hora y diez; así que tras un telonero absolutamente horroroso (el DJ canadiense Lunice) y un tardío llenado del Palau -probablemente por la mala organización en los concienzudos controles de seguridad de los asistentes- comenzó el concierto. Telón abajo, pantallas y luces arriba, se vislumbraba un escenario a priori más sencillo comparado con giras anteriores aunque la ya clásica pasarela esta vez , con forma de corazón enclavado le otorgaba de mucha belleza; con músicos a ambos laterales y magníficas pantallas en toda la parte superior, en las que imágenes de la ambición rubia se turnaban con encadenados, con un Mike Tyson que desvelaría que el inicio musical de la noche lo marcaría el tema ‘Iconic’ dentro del ‘Acto 1 Joan Of Arc-Samurai’.

Sorprendente aparición de Madonna desde una jaula en la parte superior del escenario, claras referencias a la IMG-20151125-WA0041ruptura de cadenas y a la reafirmación de su personalidad como un continúo en su vida; bailarines ataviados como soldados dan paso a bailarinas con estética geisha para el tema ‘Bitch I’m Madonna’ uno de los videoclips más vistos del año y que demostró una vez más que mientras se sigue hablando de su edad, ella demuestra que el baile siempre ha sido y será uno de sus fuertes. Momento remember con versión rock de ‘Burning Up’, puesta en escena de ‘Holy Water’ con bailarinas des-vestidas de monjas y haciendo pole dance encima de cruces y con bailes muy aptos para la letra de la canción y cambio del modo pecado al modo recato con cura, mesa de la última cena y perdones varios en ‘Devil Pray’ con una respuesta del público excelente, y que da paso al Interludio1 de ‘Messiah’ con un espectáculo visual por parte de dos bailarines, en el que sobre todo destaca la función de la pantalla versátil capaz de servir de suelo o conseguir con la inclinación ser protagonista de efectos visuales excepcionales.

‘Acto 2 Rockabilly meets Tokyo’ estética de belleza discutible en la que la recreación de un taller/gasolinera hace
de escenario para que la poco agraciada ‘Body Shop’ se luzca como buenamente puede, menos mal que estuvo acertadísima en elegir ‘True Blue’ para que muchos de sus fans desde los inicios derramaran alguna lágrima que otra, y luego se agitaran la melancolía con ‘Deeper and Deeper’, dos regalos sin duda. Momentos finales del número con la batalla del abandono en ‘Heartbreak City’ y ‘Like a Virgin’, culminan con una batalla de momentos carnales en el Interludio2. Son ya conocidos los guiños que Madonna hace a diferentes culturas , y en esta ocasión no sabemos qué tomo ni cómo se tomó la cultura flamenco-latina para dar lugar al ‘Acto 3 Latin Gypsy’.  Lo que guardaba bajo la capa de ‘Living for Love’, actuación sin más estética ya conocida y remix sonora, era un intento de desproposito fiesta a la Madonna: aires flamencos con sabor a tequila y vestida de folclore mexicano mientras canta ‘La Isla Bonita’ o ‘Dressed you Up’, la sensación de verlo es la misma que cuando vas a otro país y te dicen fiesta, ole y sangría, de indigestión y sonrisa forzada, vamos. Vuelve a compensar el despropósito inicial con varios aciertos ‘Who’s That Girl’ versión spanglish, la fácilmente tarareable ‘Don’t Tell Me’ y con el tema que da título al disco, reivindicando una vez más que no es nada predecible y que luchemos por nuestros sueños, hombreya.

IMG-20151125-WA0043El Interludio3 con ‘Illuminati’ y video político-reivindicativo de fondo, fue uno de los favoritos del público sin duda, y dio lugar a probablemente, la mejor parte del concierto ‘Acto 4 Party/Flapper’ en el que nos colamos en los años 20 al son de ‘Music’ y ‘Candy Shop’, diversión con ‘Material Girl’ y ‘Unapologetic Bitch’ con Jon Kortajarena como invitado y con el que escenificó el mordisco de la manzana a lo Adán y Eva, y versión a ukelele su nuevo mejor amigo, de ‘La Vie En Rose’. Fin del concierto con ‘Holiday’, con la misma alegría que recibimos la palabra vacaciones, recibió la cantante, su séquito y el público dicho tema.

El concierto deja con un buen sabor de boca, aun sabiendo que podría haber sido mucho más espectacular (¡qué mal acostumbradas/os nos tienes Madonna!). En un mundo tan obsesionado por los números, las listas y la belleza, es seguro que nos quedan años para continuar leyendo quién es la más bonita del reino (pop), quién tiene los fans más tediosos, o quién vale menos por cumplir más años y demás historias extramusicales. No sé si importa más vender discos, llenar conciertos, o simplemente divertir y mantener tu público y , por ende, tus ganancias ecónomicas y de status, lo que creo es que hasta que Madonna decida despedirse de la música, competir con una leyenda viva de la música no tiene mucho sentido para el resto de popstars, juegan en ligas diferentes y es una absoluta pérdida de tiempo hablar de ello. Celebremos la música y la vida, y dejemos las comparaciones para otro momento.

 

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *