Pasa esto, Florence

floToda mi infancia hablándome de éxtasis, de misticismo, de experiencia religiosa, y voy yo y lo siento ayer en Madrid en un concierto de una banda inglesa llamada Florence and The Machine. Así es la vida, no me sorprendía que en la Biblia contaran que Jesús caminaba sobre el mar, pero sí que una artista como ella, se meta entre el numeroso público que llenaba la pista de Vistalegre y abriendo ríos de gente a su paso, llegue al inicio de la grada, y cante, siendo jaleada y vitoreada. No me creía tampoco las posesiones del Levítico del supuesto libro  Sagrado, pero sí que ella de repente, sienta la necesidad de moverse golpéandose y exorcizando sus demonios por doquier. No llegaba a ser deslumbrada por la luz de Dios saliendo de un imponente cielo, pero sí lo fui por la escenografía que eligió, perfecta para crear una atmósfera celestial acompañada por la icónica imagen con arpas, trompetas y alguien llevando una bonita túnica, como el maravilloso vestido que ayer lucía la pelirroja, obra de Alessandro Michelle para Gucci. No iban vestidas de ángeles, ni las cinco coristas ni ella, pero sus voces hipnotizaron a quien ocupaba un hueco en el abarrotado Palacio. Dejando a un lado ya las comparaciones, y volviendo a la realidad pura y dura, el concierto fue impresionante, con un único momento para descansar mientras entonaba la mágica y triste, ‘Long & Lost’, el resto del acertado setlist parecía tener la premisa de dejar al público sin aliento casi desde el comienzo con ‘What the Water Gave me’.

La proyección de esta banda es espectacular y su leyenda se engrandece con cada disco o colaboración que publica. Sorprendía al mundo en 2009 con ‘Lungs’ con el que consiguió convertirse premios aparte, en una soplo de aire fresco para la música en general y un halo de esperanza para quienes esperábamos a alguien que llenara la música no sólo de pegadizas melodías o comprometidas letras, sino también llegara visualmente a la gente, convirtiéndose en poco tiempo en una completísima figura dentro de la música ya no sólo europea sino también mundial.’Ceremonials’ supuso la confirmación de que en ella había un diamante en bruto, llenando sus canciones de arreglos orquestales, con mayor peso de su característica arpa, ayudando a acrecentar fama, ventas y éxito, y sobre todo, a la delimitaciónn de un estilo propio. Éste último y tercer disco, ‘How Big How Blue How Beautiful’, contiene destacadas canciones que a pesar de haber sido destapadas antes de tiempo para el público y que abrazan más el pop que la épica, aumentan el número de canciones consideradas TEMAZOS de la banda (¿que van 20 éxitos en lo que llevan de carrera?).

Cuando sientes diferente y no te conformas, cuando transmites locura y pasión por lo que haces, cuando tus canciones llenan vacíos o completan vidas, pasa esto, Florence, que más que seguirte musicalmente, te adoramos.

Os dejamos un enlace a nuestra pequeña galería fotográfica del concierto: Galería Florence + The Machine

FLORENCE + THE MACHINE – PALACIO VISTALEGRE (MADRID)

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