Eurovisión 2017: El Después

 

Unos días después de su celebración en Kiev, ya iba siendo hora de que los redactores del blog hiciéramos nuestro análisis de lo acontecido en la 62ª edición del Festival de la Canción de Eurovisión. Como viene siendo habitual todos los años, el certamen organizado en Ucrania ha traído maravillosas sorpresas, grandes decepciones, mucha emoción y por supuesto un sinfín de eurodramas. Si a estas alturas de la vida aún no os habéis enterado de qué ha ocurrido, aquí intentaremos hacer un pequeño resumen para que el próximo año no os pille muy verdes en el asunto.

 

GANADOR

Victoria aplastante de Portugal con ‘Amar Pelos Dois’ la balada jazz magistralmente interpretada por el carismático Salvador Sobral. Sin ser una de las claras favoritas en las apuestas, la canción fue poco a poco ganando adeptos y su popularidad creció como la espuma después de la primera semifinal, en la cual se encumbró como vencedor dándole la oportunidad de competir en la final. El triunfo de Salvador ha sido especialmente importante porque viene a destruir todos los mitos que se tienen acerca del Festival:

  1. La canción no está cantada en inglés: La eterna polémica a la que todo artista candidato tiene que enfrentarse todos los años será si la canción que presenta está cantada en el idioma anglosajón o no. Si al final se decide desechar la lengua materna, se puede llegar a más público porque la mayoría de los telespectadores entenderán las letras, pero por otro lado se perderá el sello étnico que impone carácter y hace que sobresalga ante el resto. Nosotros somos partidarios de que cada país cante en su idioma, pero depende de cuales… las lenguas latinas son generalmente muy musicales, mientras que las germánicas suenan terribles ¿Vosotros qué estáis a favor o en contra?
  2. Los Países del Este solo se votan entre sí: Es cierto que en la primera década de los 2000 la mayor parte de victorias recayeron en Europa oriental y daba la impresión de que esas naciones de nueva creación se votaban entre sí por aquello del vecinismo. Pero aparte de los españoles, ¿qué otros vecinos tienen los portugueses?
  3. La canción ganadora siempre lleva una puesta en escena espectacular o hace uso de algún efecto sorpresa: Si por algo se ha caracterizado la actuación del cantante luso ha sido por la sencillez y el sentimiento en su forma de cantar, no le ha hecho falta nada más para convencernos a todos que este año debía ser el triunfador. Durante su polémico discurso de agradecimiento quedó patente que lo suyo es vivir de la MÚSICA sin artificios, aquella hecha desde el corazón y que puede transmitir un mensaje.
  4. El ganador@ siempre es guap@: Precisamente la imagen de Salvador se desliga de todos los prototipos de belleza actuales. Viste una chaqueta de dos tallas más, no pone esfuerzo alguno en peinarse nada más que con una coleta, sus gestos de niño pequeño mientras canta nos recuerdan a la islandesa Björk y además se atreve a llevar sudaderas con mensaje como “SOS Refugees” claramente prohibidas en el encuentro.
  5. No hace falta promocionar la canción por Europa para ganar el Festival: Salvador se ha ausentado de cualquier evento prefestivalero debido a que sufre un problema cardíaco, de hecho el único sitio al que acudió fue a RTVE.es debido al especial cariño que tiene a nuestro país en el que vivió durante unos años tras un Erasmus universitario. Durante su ausencia, todos los ensayos de la semana del certamen fueron realizados por Luisa Sobral, la hermana y compositora de la canción que se le unió durante su actuación final dándole ese toque mágico. Os dejamos con este momento tan especial, disfrutadlo.

Desde el blog estamos especialmente contentos con el triunfo del portugués, de hecho estaba segundo en nuestro ranking de ganadores de esta edición (leed nuestra entrada Eurovisión 2017: El Antes). Creemos que una victoria de este tipo, supone un hito muy importante para un país al que nadie prestaría apenas atención de no ser por el turismo o acontecimientos excepcionales como ganar la Eurocopa. Aunque el recibimiento de sus compatriotas en el aeropuerto de Lisboa fue espectacular, lo cierto es que el cantante no tiene interés ninguno en ser el nuevo héroe nacional y solo quiere vivir de su música, promocionar su primer disco y salir de gira por su país… ojalá pase también por España.

 

EL EUROGALLO

En cambio, la otra cara de la moneda es para Manel Navarro y el ridículo tan absoluto que hizo cantando ‘Do It For Your Lover’. Desde el día en que fue elegida (y la manera de cómo lo fue TONGO), los redactores del blog hemos dicho que íbamos a quedar últimos y en parte nos alegra saber que no nos hemos confundido. Señoras y señores, directivos de Televisión Española, ¿qué más hace falta para que nos pongamos las pilas y mandemos a un artista en condiciones al festival? Nos negamos a pensar que de aquí en adelante solo nos esperan “zero points” o puntillos de consolación por parte de nuestros vecinos, este año un total de 5 frente a los 758 de Portugal… así no se puede. Para colmo, si la humillación de soltar un gallo en directo no fuera suficiente, tenemos un país entero linchando al pobre chaval, estas no son formas. Manel empezó su andadura eurovisiva mal pero acabó peor aún, sus mayores apoyos le dieron la espalda (ejem ejem Xavi Martínez) y sus palabras de disculpa supieron a poco. Solo esperemos que actuaciones como la de Late Motiv rescaten a este muchacho del olvido y mofa nacional, lo vemos complicado.

 

UCRANIA COMO ANFITRIONA

Si sois de aquellos que visionasteis tanto semifinales como la gran final, pudisteis apreciar la infinidad de fallos que se cometieron durante la celebración. Desafortunadamente todos los eurofans coincidimos en que este año la capital ucraniana no ha estado a la altura como organizadora del festival. Dicen que las comparaciones son odiosas pero solo hace falta poner como ejemplo a sus predecesoras Estocolmo 2016, Viena 2015 o Copenhague 2014 para darse cuenta de ello.

Las cosas pintaron mal desde el principio cuando no se dio a conocer la ciudad anfitriona hasta un poco antes de Navidad, se estuvo especulando si Odessa debía ser la elegida por aquello de que Jamala era de allí, pero finalmente se decantaron por el Centro de Exposiciones de Kiev por la exposición internacional que ofrecería al país. Después de este retraso, salió a la luz la crisis interna de la organización ucraniana tras la cual muchos dirigentes dimitieron y a última hora se tuvo que echar mano de profesionales suecos para salvar el festival. Todos estos contratiempos se acabaron reflejando en el resultado final y aquí os vamos a enumerar unos cuantos:

  • El CALVO de la actuación de “I Believe In You: Eurovisión no es nuevo en esto de invasiones del escenario y si no que le pregunten a Daniel Diges cuando cantaba “Algo Pequeñito” allá por 2010, pero es que lo que le pasó a Jamala mientras presentaba mundialmente su nuevo single, no tiene precio. No podemos poneros el video porque el instante está debidamente editado pero sí que tenemos foto del momentazo… sobran las palabras. En su lugar nos quedaremos con su revisión de “1944“.

  • Fallos de sonido: IMPERDONABLE lo que les pasó a los estonios Koit Toome y Laura durante la segunda semifinal cuando empezaron a cantar “Verona”. El micro acopló el sonido tarde y como consecuencia la voz de Laura no se escuchó durante los primeros segundos de la canción. Este error no solo marcó toda su actuación sino que encima nadie les ofreció la oportunidad de volver a salir a cantar como ya ha ocurrido otras veces. De hecho estamos convencidos que por culpa de esto, no pasaron a la final dejando una de nuestras favoritas fuera de la competición.

  • Realización amateur: Este es otro de los aspectos FUNDAMENTALES en un evento de este tipo, los movimientos de cámara, los diferentes planos de cada actuación y la personalidad de cada candidatura tiene que estar perfecta el día de emisión. Personalmente los planos me resultaron repetitivos, se abusó de los mismos efectos una y otra vez, no paraban de enfocar al público y la mayoría de las veces no se sabía lo que estaba ocurriendo en el escenario porque se veía de lejos. Después de todos los ensayos que se hacen parece mentira que a día de la final aún siguieran existiendo semejantes fallos, por poner un ejemplo ¿os parece normal que los juegos de manos de Artsvik con “Fly With Me” aún se quedaran fuera de cámaras? Cosas como estas hacen que la candidatura pierda efectividad visual y que apuestas tan buenas como la de Armenia caigan en en el olvido.

  • El escenario: Cuando supimos que éste fue encargado a los mismos diseñadores de Viena 2015 nos alegramos mucho, pero hemos de reconocer que finalmente nos ha decepcionado bastante. El efecto agujero no ayudó a engrandecer ninguna de las actuaciones y tampoco los países participantes supieron aprovechar su potencial más allá de las pantallas de LED… solo unos pocos como Hungría usaron el miniescenario entre el público.

  • Malas actuaciones para los intervalos: Si me preguntáis que os destaque alguno de ellos, solamente me viene a la cabeza uno porque el resto han sido borrados de mi memoria por falta de originalidad e interés. Esto no puede pasar en un evento de esta categoría, sobre todo porque se supone que se pasan un año preparándolo. ¿Cómo os quedaríais al saber que inicialmente se propuso actuar a Lady Gaga en la final pero como lo rechazó por pesetera llamaron a Ruslana en su lugar? Lo mismito vaya… Aquí os dejo con el único que merece la pena, versiones de clásicos eurovisivos a la ucraniana, no es para tirar cohetes pero tiene su gracia.

Pero bueno, vamos a romper una lanza a favor de Ucrania y decir que no todo fue espantoso. Las postales introductorias de los concursantes fueron muy bien ejecutadas haciendo referencia a los momentos previos a entrar en escena. Los 3 presentadores ejercieron muy bien su papel, aportaron percha (especialmente Volodymyr Ostapchuk ¡¡Ay Omá!!) y sirvieron como escaparate de la moda nacional, fijaros en los modelos de la foto, nos encantan.

Otro gran acierto de esta edición fue el rescate de LEYENDAS de Eurovisión, entre ellas encontramos a nuestro buenorro favorito Mans Zelmerlow que protagonizó un divertido video en el que ejercía de personal trainer de los presentadores para prepararlos en temas eurovisivos.

Y cómo olvidar el regreso a nuestras vidas del hilarante Verka Serduchka que volvió a la carga con sus locuras durante ambas semifinales, una pena que no ganara el festival en 2007 con el ya clásico “Dancing Lasha Tumbai”.

 

Y para ir terminando este repaso nos gustaría comentar brevemente lo ocurrido durante las semifinales y la final.

SEMIFINAL 1

Atónitos nos quedamos cuando algunas de nuestras favoritas Finlandia, Letonia e Islandia fueron eliminadas y en cambio Chipre sí consiguió pasar a la final aunque no estuviera en ninguna de las quinielas. Por un lado no nos extraña nada ya que Hovig llevaba una puesta en escena simple pero efectiva con “Gravity”, además el chico supo afinar a pesar de no parar quieto en el escenario. Por otro lado lo de Finlandia seguimos sin entenderlo porque su presencia es brutal y Norma tiene una voz muy bonita, lo de Montenegro en cambio lo entendemos perfectamente.

SEMIFINAL 2

La gran decepción de la noche fue la eliminación de Estonia, dejando así a todos los países bálticos fuera de juego antes de la semifinal, pero la victoria del búlgaro Kristian Kostov nos dio la vida, el concursante más joven de esta edición y el único participante nacido en los 2000 derrochó voz y fuerza en con su “Beautiful Mess”, merecidísimo segundo puesto en el ranking final. A pesar de la polémica de llevar bases pregrabadas Noruega también consiguió pasar al igual que Croacia con su hombre de las dos voces, todo muy friki. Por último destacaremos que ha sido la primera vez en la historia del festival en la que se ha presenciado una petición de mano en directo.

FINAL

Una vez que conocimos los países finalistas, empezamos a apostar por nuestros favoritos y los resultados finales volvieron a ser un tanto impredecibles. Si bien es cierto que Portugal se postulaba como absoluto ganador de cara a la noche del sábado, no podíamos creer que Francesco Gabbani y su “Occidentali’s Karma” se cayeran hasta el sexto puesto ¿cómo puede ser que la clara favorita desde hace meses se pegara semejante batacazo? Sorprendidísimos nos quedamos con el tercer puesto de Moldavia con la pegadiza “Hey Mama” o la cuarta posición de “City Lights” de Blanche, es verdad que la belga tenía una de las mejores canciones del concurso pero su interpretación era pobre y parecía que se estaba cagando de miedo rodeada de tanta marica loca. Tampoco nos esperábamos que Armenia terminara en la segunda parte de la tabla, que Croacia se marcara el Polonia del 2017 al escalar puestos gracias al voto del público o que la inglesa Lucie Jones no tuviera un puesto más digno a pesar clavar su interpretación de “Never Give Up On You“.

Pero hubo otros puestos que estaban más que cantados, Suecia volvió a quedar entre los 5 primeros (otra vez) mientras que Ucrania y Alemania se conformaban con quedar últimos por la cola.. es lo que pasa cuando cantas afónico o tu país se dedica a banear ciertas candidaturas por cuestiones políticas. Menos mal que para quitarnos un poco el susto del cuerpo vinieron las chicas de los Países Bajos para dejar el pabellón bien alto con sus magníficas melodías.

Y como anécdotas de la noche nos quedamos con la cobra rumana de Ilinca a Alex Florea cuando al terminar de cantar éste la intenta besar. Y ya si sois muy muy muy frikis os alegrará saber que cada vez más países optan por ex participantes para presentar los votos del jurado, de esta forma pudimos volver a ver a Aminata, Ivetta Mukuchyan, al padre de la islandesa Svala, a Douwe Bob o Nicky Byrne… Pero por mucho remember que nos quieran poner nosotros somos muy fan de LA SEÑORA DE AUSTRALIA!!!!

 

 

 

 

 

¿Y vosotros qué opináis de Eurovisión 2017? ¿Estáis contentos con los resultados? Dadnos vuestras opiniones en los comentarios!!

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