‘Dover came to me’ se despide por todo lo alto en la Riviera

Quién les iba a decir a las hermanas Llanos, que casi veinte años después de embarcarse en su proyecto musical, una gira de triunfos pasados y de encuentros con viejas caras conocidas entre su público, podría tener lugar durante el 2013 con el cartel de ENTRADAS AGOTADAS en la mayoría de las salas. Y es que los datos hablan por sí solos de este grupo madrileño con raíces que van del grunge, al pop electrónico (ahí queda eso), y que en la época de los 90 en que la bebida Radikal, los vaqueros de tiro alto y las popbands reinaban entre el grueso de la población joven española, demostró que había hueco y ganas para recibir a una joven banda con mucho que dar y sobre todo, con liderazgo femenino al frente que no iba a dejar indiferente.

Ahora esos jóvenes han cambiado, los de encima del escenario y los del público, y ambos bandos vienen de experimentar, vivir y revivir como en este caso, lo mejor de su trayectoria, el disco ‘Devil came to me’ que publicaron en 1997 y que vendió la friolera de casi un millón de copias, y que llega después de una época de cierto desentendimiento entre parte del público habitual de la banda, y éstos mismos, debido al cariz que sus últimos dos discos ‘Follow the city lights’ y ‘Dannaya’ tomaron. Una reconciliación en toda regla, Madrid siempre les ha dado todo y en esta ocasión especial no iba a ser menos. Son 20 años de Dover, y da igual cómo pero había que celebrarlo.

La Sala la Riviera se abarrotó para recibirlos, y ya se preveía que las chupas de cuero, los jerseys de Lacoste, las gafapasta y los más jóvenes tenían un pasado en común que se citaba la noche del 9 de Enero y que resultó ser un derroche de energía, de voz y de tortícolis postvelada. Con impuntualidad reglamentaria, cayó el oscuro telón y el sonido no podía ser más imponente para representar temas del archiconocido disco sin una mínima variación más allá de las físicas -fan del contraste de escupitajos incesantes que nos regaló Cristina mientras peinaba unas inocentes trenzas, muy fan-, que aunque el tiempo ha mejorado considerablemente a los componentes e incluso cambiado, como al bajista que desde hace unos 9 años es Samuel Titos que cumple a la perfección con su pose rockera de melena agitada en la cara. Amparo está mejor que nunca, y Jesús fomentando el poder groupie con lo bien que le tratan los años. Aunque la estética no debe influir en los resultados musicales, ¡Gracias! a quien tenga que ser, que ya no hacen portadas de discos como la de The Flame ¡Gracias!
Qué leves se hacen los temas de la banda en directo, y qué rápido se pasó el concierto, aunque son igualmente tarareados desde ‘Spectrum’, ‘La monja mellada’ o ‘Rain of the times’, fue con , cómo no, ‘DJ’, ‘King George’, ‘Devil come to me’, ‘Cherry Lee’ y, sobre todo, ‘Serenade’ donde el armisticio fan&banda se tuvo lugar durante casi dos horas.
Agradecimientos, vítores y alegría para despedirles, y , por qué no decirlo, cierta incertidumbre con el rumbo que quieren tomar en sus próximos proyectos, la evolución es algo que algunos no quieren ni plantearse y para otros es la única forma de vivir, así que bienvenido sea lo que se les ocurra.

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