Descenso a los infiernos de Depeche Mode

El pasado 13 de Noviembre tuve la oportunidad de asistir al concierto de uno de esos grupos que se consideran “Grandes de la Música”, uno de esas bandas que hay que ver en directo al menos una vez en la vida, me refiero a los británicos Depeche Mode.

Hablar de ellos supone hablar de oscuridad, actitud, y de un género en sí, el rock electrónico, del que ellos sentaron las bases y que, posteriormente, ha servido de referencia para otros grupos como OBK (cuyo nombre surge a partir de la abreviatura de ‘Oberkorn’ una cara B de la formación) o Hurts a los que tuvimos el placer de ver hace poco en Londres y ya comentamos su concierto en la entrada Hurts: Un Dolor Muy Placentero

El concierto lo ofrecieron en el First Direct Arena de Leeds, un recinto con forma de semiluna imitando los antiguos teatros romanos, sin duda un buen lugar para disfrutar del espectáculo aunque de acústica un poco pobre.

El motivo de su vuelta a los escenarios se debe a la presentación de su último álbum “Delta Machine” (el número 13 de su discografía), abreviado como DM, lo que “curiosamente” coincide con las iniciales del nombre del grupo.

Los encargados de inaugurar la velada fueron el grupo indie australiano The Jezabels, de los que había oído hablar previamente pero no había tenido la oportunidad de escuchar. ¿En qué mala hora? Dejaron mucho que desear… sosos como ellos solos, la cantante desganada, tímida y con la voz ronca, apenas se le oía y eso que los instrumentos sonaban bien. En esta ocasión no se merecen mi recomendación, y eso que en el video de canción más conocida “Easy To Love” parece que molan… una pena.

Por este motivo, la espera se nos hizo más pesada de la cuenta, menos mal que los de Essex se ocuparon de que eso nunca más volviera a ocurrir en toda la noche mientras disfrutábamos de sus nuevas canciones y, como no, de sus clásicos.

El setlist de esta gira lo abrieron ‘Welcome To My World’ y ‘Angel’, temas del nuevo álbum, un poco tediosos pero que se nos olvidaron rápidamente en cuanto sonaron ‘Walking In My Shoes’ y ‘Precious’, mientras en la pantalla se proyectan imágenes de diferentes razas de perros de lo más curiosas (gajes del oficio).

Y es que DM tiene muchísimo que agradecer por tener como solista a un animal escénico como David Gahan, quien os aseguro, no deja indiferente a nadie. A sus 51 años luce un físico estupendo a pesar de sus excesos en el pasado con las drogas y su voz sigue sonando igual de grave, poderosa y nasal ¿mérito propio o buenos genes? Si todo esto lo acompañas de una imagen tan característica como la suya, en la que se mezclan diabólicamente los ojos pintados con tatuajes, anillos, pulseras y una cruz al cuello, sin camisa pero con chaleco y una buena bota que no falte… La mezcla da como resultado toda una estrella.

Tuvimos la gran suerte (porque no está normalmente incluída en el setlist de la gira) de poder escuchar ‘Home’ interpretada por Martin Gore el teclista, guitarrista, segundo vocalista y alma creativa de Depeche, quien además interpretó ‘Judas’ y ‘Shake The Disease’, las tres en versión acústica.

Canciones más antiguas como ‘Behind The Wheel’‘A Question Of Time’ donde Gahan se pone a dar vueltas como una peonza y ‘Policy Of Truth’ solo aguantaban nuestras ganas de sus temazos… Era la hora de escuchar por fin ‘Enjoy The Silence’ y todos nos vinimos arriba.

Tras esta canción tan representativa de los 90, la cosa solo podía mejorarse si la siguiente en sonar era ‘Personal Jesus’, que consiguió la desatar la locura de nuevo, éxtasis que aprovecharon para despedirse por primera vez.

Y llegaron los bises y el turno de la ochentera ‘Just Can’t Enough’ que aunque nos encanta, es divertida y nos hace bailar, tiene un sonido tan diferente al resto de sus éxitos, que parece metida a la fuerza dentro del setilist como si se tratase de una canción de otra banda, yo no la incluiría en el medio, si acaso al final del todo.

La noche la terminaron con ‘I Feel You’ y ‘Never Let Me Down Again’, un final un tanto soso para lo que hubiera esperado, solo amenizado con la gran hostia que se dió uno de la banda protagonizando uno de esos momentos de “tierra trágame”.

En resumen, sin ser un gran fan del grupo y sin saberme las letras, creo que convencen, suenan bien y tienen muchas tablas así que si tenéis la oportunidad ni lo dudéis. Como siempre dejaron sin tocar temas como ‘Only When I Lose Myself’‘Barrel Of A Gun’‘Dream On’ o ‘I Feel Loved’ aunque con una carrera tan extensa como la suya, se les perdona. Y por último, no esperéis caña electrónica y maquinetismos, para ello ya tenemos a gente como David GuettaCalvin Harris o Avicii.

 

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