De Amaral al cielo (estrellado)

 

 

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Imagen D_Ramiro

Vuelve a la carretera uno de los grupos más laureados del pop español de los últimos veinte años. Sí, cómo pasa el tiempo, ellos empezando en pequeños bares alegrando la noche a 3 ó 4 allá por 1995, y ayer en el antiguo Palacio de los Deportes (Madrid) ante unas 10000 personas, presentaron su nueva gira Nocturnal, correspondiente a su séptimo trabajo. Prometían en la presentación de dicho disco, una gira que no sólo fuera musical, sino que también incluyera parte de espectáculo y vaya si cumplieron, creo que hay pocos telones de fondo más perfectos para un concierto que una luminosa noche llena de estrellas, y con una luna radiante que lo presida. Habrá quiénes encuentren en Amaral el perfecto blanco de las críticas, eso de atreverte a cambiar una enorme discográfica a un sello autoeditado en España o que pases de ser número 1 de Los 40 Principales a ser escuchado en Radio3, sirve para que muchos se llenen la boca (o el teclado) de burlas y protestas cuando hoy día los anuncian como parte de muchos festivales con renombre de nuestro país; quizá la terapia de choque sea lo que necesitan algunos prejuiciosos, un concierto de Eva y Juan en el que les borren las tonterías a base de tortas musicales, que si una puesta en escena fabulosa, que si un sonido de lo más cuidado, que si una voz que mejor que nunca…en otros países como Reino Unido los festivales unen a Adele o Coldplay con PJ Harvey o Roisin Murphy en sus carteles sin despeinarse, a quien no le gusta alguno de los artistas lo tiene tan fácil como no ir a verlo y punto, pero aquí  los prejuicios y las etiquetas de lo indie y lo mainstream, ay qué daño hacen…aquí al parecer es un pecado decir que escuchas estilos variados pero no los altos precios de los gastos de gestión de las entradas y ni mucho menos, insultar a una artista que tiene el valor de llevar dos décadas subida a un escenario. Es música y como tal, debe ser respetada.

Volvamos a ello, que sería un error no hablar del completo espectáculo que ayer nos ofrecieron; siempre hay expectación por verles el concierto y más desde los cuatro años que han pasado desde la Gira Hacia lo Salvaje. En las dos horas de concierto hubo tiempo para repasar todos sus discos, así cuando sonó ‘Siento que te extraño’ hubo que excavar su letra del fondo de la memoria, en el pasillo de primeras canciones aprendidas, en la estantería de Amaral. El ritmo del concierto fue creciendo sonó ‘Unas veces se gana y otras se pierde’ para inaugurar el set, y ya la concatenación de hits fue inevitable con ‘Revolución’ y ‘Kamikaze’; siempre es aplaudible la versión que consiguen hacer de ‘No sé qué hacer con mi vida’ una canción que sigue sacando lo mejor de ellos, igual que las que pudimos gozar de ‘Marta Sebas Guille…’ y ‘Sin ti no soy nada’, dos de sus éxitos más repetidos hasta la saciedad y que anoche sonaron agradables, sosegados y sobre todo y por fortuna, muy diferentes. De Nocturnal no tocaron todo el disco, hay canciones imperdibles como ‘Cazador’ y su enorme gancho, la emotiva ‘La Ciudad Maldita’ y su recuerdo histórico o la inesperada ‘Laberintos’ en acústico. No quiso faltar a la noche la canción himno de Amaral y de probablemente una generación, ‘Cómo hablar’ fue la banda sonora de nuestros primeros amores y como tal, nos llena de emoción recordarla. Igual de emocionante fue ver transformarse el escenario en una noche brillante y estrellada, en una pista de baile, en un amanecer veraniego de esos que tantas ganas tenemos de disfrutar (Días de verano) o en una gigante mano morada como símbolo de la mujer (Salir Corriendo).

Cerró la noche ‘Nadie nos recordará’ una de esas canciones que desde la primera escucha toca la fibra y la retuerce hasta emocionar. Dejando a un lado lo musical, hay que reconocer que esta gira tiene un gran punto fuerte: la parte visual basada en las fotografías que Eva ideo para el libreto del disco, y que aúpan este Nocturnal Tour hacia el top de las mejores giras de Amaral, por no decir la mejor. Que sí, que faltan canciones no nos vamos a engañar (el público acabó coreando a gritos ‘Toda la noche en la calle’ entre bastidores ante la presencia de Juan), pero es que tienen una carrera digna de hacer un concierto maratoniano a lo Bruce Springsteen y quizá nos faltaría algún tema que otro. No todos los grupos pueden decir que su directo suena casi mejor que su disco, que desde que autoeditan sus discos han perdido en ventas lo que han ganado en calidad (aunque no por ello se avergüenzan de su pasado), que veinte años después consiguen llegar al público con tanta garra como en otras giras y  que son, sin duda, un grupo al que le queda el recorrido que quieran marcarse no el que otra gente quieren que tenga, y esperamos que tengan ganas de darnos mucha guerra, bravo por esta nueva gira, bravo por ellos.

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